Crónica de las cortes de los valles partidos
Las Cortes de los Valles Partidos · 1. El rey que murió sin llamar heredero
En Elandria, durante el Año 80 4.C, Berto Aldnovo y Belia Marimar quedaron implicados en La muerte repentina del monarca dejó tres cartas selladas con nombres distintos y ninguna llevaba todos los signos exigidos. El punto de ruptura llegó cuando la custodia real se negó a abrir el tesoro hasta que cada valle enviara testigo; la espera evitó un golpe inmediato, pero permitió que tres pretendientes reunieran fuerzas.
⌖Lugar documentadoElandria→La historia se abrió en Elandria, durante el Año 80 4.C. La muerte repentina del monarca dejó tres cartas selladas con nombres distintos y ninguna llevaba todos los signos exigidos. Berto Aldnovo, vinculado a Solar Aldnovo, quedó en el centro del conflicto antes de comprender su alcance.
No era un choque entre pueblos simples. La Corona no podía imponer servicio sin pacto; los Solares no podían reclamar protección sin renovar obligaciones. Una sucesión dudosa convirtió cada valle en elector, acreedor y posible campo de batalla. Dentro de cada lado existían disidentes, beneficiarios y personas cansadas de pagar por decisiones ajenas; esa división permitió alianzas que ningún tratado oficial había previsto.
El cambio llegó cuando la custodia real se negó a abrir el tesoro hasta que cada valle enviara testigo. La maniobra dejó sin valor las órdenes anteriores y obligó a reorganizar todas las lealtades presentes.
La resolución llegó a costa de que la espera evitó un golpe inmediato, pero permitió que tres pretendientes reunieran fuerzas. Las instituciones aprendieron una lección parcial; las familias, en cambio, conservaron el daño completo y lo transmitieron mediante silencios y ceremonias.
Las Cortes sobrevivieron reforzadas, aunque varios valles conservan el derecho excepcional de abandonar una campaña que no haya sido explicada ante sus representantes. Con este hecho comenzó una cadena de consecuencias que conduce a «El voto comprado con un río», cuando otras personas tuvieron que responder por aquello que sus protagonistas ya no pudieron controlar. La ruina iniciada en esta historia alcanzó su término en el Año 164 4.C: Solar Aldnovo dejó de existir como unidad reconocida, aunque no todas las personas de su sangre murieron. Casa Marimar conservó su propia memoria. El entorno de Elandria también importó: los caminos, el agua y las defensas imponían límites que ninguna voluntad podía ignorar.
